Reflexionando con un niño
Aquel día fue un día normal, como todos los,otros. Regresaba de realizar algunas diligencias renovando documentos importantes para nosotros los "adultos". Llegué a casa y allí, como siempre, estaba mi sobrina llena de alegría y contenta porque mi madre y yo habíamos regresado de nuestros deberes, nada fuera de lo común. A veces, al ver la actitud de los niños me dan ganas de ser una de nuevo, ese fue el caso de aquel día, así que decidí sentarme con ella en el suelo y empezar a jugar con los perros. Mis tres perros (Luna, Leo y Muñeco). Jugamos mucho y nos tomamos muchas fotos con mi ipad. De repente mi sobrina de cuatro años me dice emocionada: -¡Erika!, ¡te tengo una sorpresa!, -Yo: Dime, a ver, ¿Cuál es?, su rostro se incendio de alegría y me dijo, cuando sea grande, así como tu, ¡he decidido ser una veterinaria!. Me puse muy feliz, sonreí sintiendo una gran ternura por sus palabras. De repente ella, con cara de preocupación se mantuvo en silencio por un momento, le pregu...